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La Onda Verde de NRDC

Pulso Verde

Carolina Herrera

Un futuro de energía sostenible para América Latina puede comenzar en la Cumbre de la Tierra Río +20

Carolina Herrera

16 de Febrero 2012

Enviado por Carolina Herrera

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Los Ministros de Medio Ambiente de 31 países de América Latina y el Caribe se reunieron a principios de mes en Quito, Ecuador, desde donde destacaron la importancia de renovar el compromiso político al más alto nivel en torno al desarrollo sostenible  durante la Cumbre de la Tierra de Río+20. América Latina puede iniciar una transición hacia un futuro más limpio, equitativo y sostenible, pero para lograrlo es necesario que los gobiernos y otros actores claves identifiquen acciones específicas que se comprometerán a llevar a cabo. Un punto de partida evidente es incrementar la generación de energía renovable y aumentar la eficiencia energética, especialmente a través de la eliminación gradual de las bombillas ineficientes. Es alentador ver que algunos países de la región ya están avanzando en estos temas. Río +20, que se celebrará el próximo mes de junio en Brasil, es una oportunidad para aprender más sobre qué compromisos se están haciendo en el ámbito de la energía sostenible y cuáles son los planes para ampliar estos esfuerzos. Pero también será necesario crear un sistema para dar seguimiento a estos compromisos y poder asegurar que se cumplan.

La ONU anunció recientemente una iniciativa mundial  para impulsar la energía sostenible para todos; y de hecho, uno de los objetivos de desarrollo sostenible principales de América Latina debería ser garantizar el acceso a energía limpia y eficiente. Esto significará satisfacer las necesidades energéticas de los 31 millones de personas en la región que aún no tienen acceso a electricidad, para darles la oportunidad de estudiar, trabajar y, en definitiva, salir adelante. Pero también se necesitará  impulsar métodos más limpios y eficientes de generar y consumir cualquier tipo de energía.

La buena noticia es que varios países en Latinoamérica ya están trabajando para aprovechar la energía renovable y aumentar la eficiencia energética. El Senado de Chile recientemente aprobó un proyecto de ley bajo el cual el 20% de toda la electricidad provendría de las abundantes  fuentes de energías renovables no convencionales en Chile, como son la  energía geotérmica, eólica y solar. El gobierno del presidente Piñera ahora debe avanzar con otras políticas energéticas apropiadas que faciliten la entrada de estas tecnologías a la red eléctrica. También es alentador que muchos países ya apoyan la eliminación de tecnologías de iluminación ineficientes. México cuenta con estándares de eficiencia energética para lámparas y Argentina, Ecuador y Cuba han realizado esfuerzos para eliminar las bombillas ineficientes.

Thumbnail image for CFL_dark_incandescents.jpgHacer el cambio a la iluminación eficiente es tan sólo una de las muchas oportunidades disponibles para aumentar la eficiencia energética y tiene evidentes ventajas para la región. Las bombillas incandescentes desperdician hasta un 90 por ciento de la energía que utilizan al desprender calor. Continuar la utilización de estas bombillas representa un derroche de recursos energéticos y fondos que se podrían emplear mejor de otras maneras.  Con tan sólo sustituir las bombillas incandescentes por lámparas compactas fluorescentes (LCFs) la región de Latinoamérica y el Caribe podría reducir  el consumo total de electricidad en un 4 por ciento, lo que representa un ahorro de más de 4 mil millones de dólares por año en menores costos de energía. Este cambio también permitiría  una reducción en emisiones de gases de efecto invernadero equivalentes a remover 4 millones de automóviles de la circulación.  La transición hacia la iluminación más eficiente también significaría que se podría cerrar ocho plantas de 500 MW cada una o evitar la necesidad de su construcción. En una región donde proyectos de energía polémicos a menudo dan lugar a disturbios civiles – como es el caso de las mega represas de  HidroAysén en Chile –  e incluso a veces  a la violencia,  como ocurrió  recientemente en Panamá, los gobiernos simplemente no pueden desperdiciar una oportunidad como esta para mejorar la seguridad energética a través de mayor eficiencia energética.

Entonces, ¿qué pueden hacer los países de Latinoamérica de aquí a Río +20, y también después de dicha cumbre, para potenciar un futuro energético sostenible? Para empezar, es importante eliminar los obstáculos a la iluminación eficiente. La región – o grupos claves de países–  deben armonizar estándares de  eficiencia y calidad que sean tecnológicamente neutrales. Las normas  de eficiencia deberían reducir el consumo de energía de bombillas nuevas en por lo menos un 65 por ciento. También será importante continuar a educar al público acerca de bombillas eficientes para disipar las falsas percepciones acerca de los riesgos y costos. Además de esto, los países tendrán que desarrollar mecanismos de incentivos para fomentar una  transición a la iluminación eficiente. Pero no son sólo los gobiernos los que deben actuar para fomentar la eficiencia. El sector privado debe desempeñar un papel protagonista al mejorar la eficiencia en sus cadenas de suministro y operaciones, así como invertir en alianzas  público-privadas que impulsen  productos y servicios de eficiencia energética.

A medida que la región latinoamericana se prepara para Río+20, ha surgido una amplia variedad de perspectivas sobre el desarrollo sostenible y la economía verde. Pero algo que ya no debería ser tema de debate es que se necesita  una transición a la energía limpia y sostenible para que  la región finalmente logre mayor sostenibilidad ambiental y social. Esto sólo ocurrirá cuando los países y las industrias empiecen a hacer compromisos concretos en los ámbitos de energías renovables sostenibles y eficiencia energética. También es obligado el poder dar seguimiento a estos compromisos y asegurar que las acciones y políticas necesarias se estén implementando. Es por esto que NRDC propone que un resultado de Río +20 sea la creación de un registro global basado en la web que utilice la tecnología de la información más avanzada para recopilar, dar seguimiento y ayudar a ampliar iniciativas y compromisos de sostenibilidad.

Brasil  estará en el centro de la escena mundial durante Rio +20, y en consecuencia también lo estará el resto de Latinoamérica. Con sus abundantes recursos de energía renovables y un amplio margen para mejoras en eficiencia, la región tiene el potencial de ser un pionero mundial en materia de energía sostenible. Necesitamos que sus gobiernos, industrias y ciudadanos demuestren  el liderazgo y el compromiso necesario para hacer de este potencial una realidad.

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