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Pulso Verde

Amanda Maxwell

Cuatro Días en el Río Baker: Capítulo 4 – Agua, Agua, Agua

Amanda Maxwell

7 de Abril 2010

Enviado por Amanda Maxwell

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Como nos dijo Julia, la mujer a quien visitamos durante la última mañana del viaje en el Baker, este verano pasado en Patagonia fue extraordinariamente lluvioso.  La gente me dijo que todos los días llovía y hacía frío, salvo dos.  Por esta razón, saboreamos cada minuto breve que vimos el sol y el cielo azul.  También, debido a la lluvia, el nivel del agua del Río Baker estaba altísimo durante nuestro viaje – mucho más alto que normal.  Al menos una vez cada día Brian nos comentaba sobre este hecho, mostrando canales llenos de agua que típicamente están secos, o la altura del agua en las orillas, donde las plantas y los arboles parecían estar ahogándose.

rio lleno

     canales y humedales nuevos debido a la lluvia

Dado que durante nuestro viaje el nivel de agua fue casi el más alto en muchos años, ¿cómo se explica esta foto?:

arbol raro

¿Qué arrastro ese árbol tan alto sobre la piedra?

Lo hizo un GLOF.

¿Un qué?

Un GLOF – un “glacial lake outburst flood,” o sea una inundación repentina de un lago glacial (o jökulhlaup, la palabra islandés que también se usa frecuentemente).  Me explico:

Un GLOF ocurre cuando el agua se eleva más y más detrás de un obstáculo, como un glaciar por ejemplo, hasta que desborda o rompe este obstáculo, e inunda todo el río abajo en una ráfaga masiva.  (Aquí hay una descripción más completa en inglés.)  Los GLOF son un fenómeno bien documentado en muchas partes del mundo desde el Asia a Islandia, de los EE.UU. a Nueva Zelanda, y más y más son un tema importante  en la Patagonia, donde la mayoría del agua dulce para la región depende del deshielo continuo de la gran cantidad de glaciares chilenosUn informe reciente de la NASA demuestra que estos glaciares se derriten más rápidamente que nunca, y varios científicos  atribuyen este fenómeno al cambio climático.  Por tanto, después de casi 40 años sin un GLOF,  desde abril del 2008 los ríos Baker y sus tributarios  —específicamente el Río Colonia—se han inundado seis veces a causa de GLOFs.

Un  de las razones principales para mi viaje con esto grupo particular era aprender más sobre estos eventos hidrológicos y ver, de primera mano, los efectos que los jökulhlaups tuvieron en el Baker.  Y, ¿quien mejor para ayudarme con esta misión que esto equipo:  Brian, nuestro capitán y un Limnólogo (un científico que estudia el agua dulce) y quien toma notas y muestras del agua cada vez que hace este viaje mensual; Andy, un candidato doctoral de geomorphologia con un gran  talento para explicar temas científicos y complicados en una manera simple y clara; y Nicolás, un periodista chileno cuyo conocimiento local fue muy útil, y quien hacía tantas preguntas a los otros dos (afortunadamente) como yo.

Brian nos señaló los rastros del último GLOF mientras remábamos en el Río – por ejemplo, el árbol  en la foto arriba (de hecho, vimos varios árboles en este estado).  También a menudo él puso el fenómeno en nuestro contexto inmediato, como se puede ver en esta foto.  Aquí, durante un GLOF el año pasado, los niveles de inundación fueron tan altos como el cajón azul a la izquierda de la balsa.

caja azul

Entonces, ¿porque son importantes los GLOFs para  nuestra campaña para salvar la BioGema en Patagonia?  Estos eventos pueden causar mucha destrucción a cualquier cosa que se encuentre río abajo, ya sea  natural o artificial –como por ejemplo, represas.  Potencialmente, los jökulhlaups pueden dañar las represas físicamente, o afectar la capacidad de operar y longevidad al traer más sedimento a los embalses de lo que estos  están diseñados a manejar.  Lógicamente, las dos represas que HidroAysén propone construir en el Baker podrían ser comprometidas por el incremento en el numero y frecuencia  de los GLOFs, y la empresa se debería preocupar por este fenómeno.

Pero todavía ni la evaluación de los impactos ambientales (EIA) ni su Adenda proveen suficiente información sólida, científica o técnica para demostrar que ellos ya han considerado los riesgos en sus planes y sus diseños de las represas.  En la última ronda de comentario sobre la EIA y la Adenda, varias agencias estatales observaron específicamente que la data de HidroAysén sobre los GLOFs era muy deficiente, y ellos solicitaron más y mejor información.  (Todos los documentos oficiales del proceso de EIA están ubicados aquí.)

Cada vez que yo vi evidencia de los GLOFs en los Ríos Colonia y Baker en el viaje, nuevamente pensé en el poder imprevisible de esta cuenca, a menudo escondido debajo de la superficie plácida.  Me pareció obvio que los GLOFs amenazan al central hidroeléctrico propuesto por HidroAysén, aumentando los riesgos de construir e invertir en esto plan innecesario.  Sin duda, estos fenómenos son importantes a nuestra campaña.  De hecho, son sumamente importantes.

Y también deberían ser importantes para HidroAysén.  Sumamente importantes.   Sin embargo, hasta el momento,  la empresa ha ignorado este tema, destacando otra vez porque su EIA no debe ser aprobado. 

 

*Este artículo fue publicado en noviembre 2009, por lo tanto su data no incluye los GLOFs que ocurrieron en enero 2010.

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