skip to main content

La Onda Verde de NRDC

Pulso Verde

Valerie Jaffee

Arabia Saudita: el comercio y las prioridades ambientales no se mezclan

Valerie Jaffee

14 de Febrero 2011

Enviado por Valerie Jaffee

Etiquetas:
, , , , , , ,

 (Les comparto un artículo del editor George Black de la revista OnEarth. Léelo aquí en ingles.)

Sólo hemos visto una pequeña fracción de los infames 251.287 documentos secretos del gobierno de los EE. UU. obtenidos por WikiLeaks, pero ya se han hecho dos cosas claras: los gobiernos dicen y hacen cosas contradictorias, lo cual no es una gran sorpresa, pero también muestra la limitada influencia de EE. UU. sobre el mundo.

Como innumerables comentaristas han señalado, Arabia Saudita es un caso de primordial importancia. Al Rey Abdullah nunca se le ocurriría decir nada en público a favor de los ataques militares contra Irán, pero en privado insta a los Estados Unidos a “cortar la cabeza de la serpiente”. En público, apoya la lucha contra el terrorismo. En privado hace poco o nada para detener el flujo de fondos para Al Qaeda, aún sabiendo que ciudadanos Sauditas particulares son su principal fuente de apoyo financiero.

Sin embargo, algunos de los cables secretos menos mencionados referentes al cambio climático son los que también ilustran la duplicidad y el obstruccionismo de este aliado importante. Estas cualidades sobresalieron en la última ronda de negociaciones sobre el clima de la ONU en Cancún. Lo más interesante de los cables es uno del embajador de EE. UU. James B. Smith, el 12 de febrero de 2010, dos meses después de las disputadas conversaciones climáticas en Copenhague, las cuales se salvaron del desastre total por un acuerdo limitado que el presidente Obama negoció personalmente (y que los sauditas odian).

Vamos a empezar con el título del cable de Smith: LAS DOS CARAS DE LA POSICIÓN DE ARABIA SAUDITA EN LA NEGOCIACIÓN DEL CLIMA. Según la representación de Smith hay buenos y malos en el gobierno saudita, una cara privada y una pública, una situación que el embajador considera “esquizofrénica”. Los buenos son el ministro de petróleo, Ali Al-Naimi, que “siempre ha sido racional y práctico al hablar con las delegaciones occidentales sobre el cambio climático” y el asesor del Presidente de Meteorología y Medio Ambiente, El Fawaz-Alamy, que dice que “los EE. UU. y Arabia Saudita comparten los mismos valores sobre el cambio climático”.

Los malos, por su parte, están encabezados por Mohammad Al-Sabban, lo cual es lamentable, ya que es el líder en las negociaciones climáticas del Reino. El embajador no ahorra palabras sobre el Dr. Al-Sabban, pues dice que “la retórica del Gobierno de los EE. UU., para poner fin a la dependencia del petróleo extranjero, reiterada por el presidente Obama en Copenhague, es antagónica y causa temor genuino en Arabia Saudita”. Y luego están “los comentarios públicos de Al-Sabban, como cuestionar la ciencia detrás del cambio climático antes de Copenhague y su comportamiento a menudo obstruccionista... durante las negociaciones”.

El embajador Smith no sabe cómo se resolverán las discrepancias. “Altos funcionarios del Ministerio de Petróleo nos han asegurado después de cada uno de los arrebatos públicos de Al-Sabban a lo largo de los últimos seis meses que “está bajo control”, escribe Smith. Pero, ¿se puede confiar en esas garantías? Al embajador le preocupa, “La frecuencia y el número de veces que Al-Sabban se sale de sus casillas y la aparente falta de cualquier sanción, plantea interrogantes acerca de la posición real de Arabia Saudita sobre el cambio climático”. En realidad todo es muy confuso.

Sin embargo, Smith muestra cierto optimismo, “Parece haber un sentimiento creciente dentro del SAG [Gobierno de Arabia Saudita] de que pueden estar en peligro de aislarse en lo que respecta al cambio climático, lo que puede incitar que reevalúen su posición”. El ministro asistente de petróleo, el príncipe Abdulaziz Bin Salman, ha “dado a entender que Al-Sabban no mantendrá su cargo por mucho tiempo”.

Bueno, continuemos soñando. Cuatro meses después del cable de Smith, Al-Sabban estaba participando, como de costumbre en otra ronda de conversaciones esta vez en Bonn, donde Arabia Saudita y otros dos estados petroleros del Golfo, Kuwait y Qatar, bloquearon una propuesta para llevar a cabo un nuevo estudio sobre los efectos de un aumento de 1,5 grados centígrados en la temperatura global. Al-Sabban también represento a Arabia Saudita en la importante Conferencia de Cancún, donde los grupos ambientalistas dieron al Reino el Premio Fósil del Día.

Arabia Saudita justifica su obstruccionismo presentándose a sí mismo como un miembro del G-77, la agrupación de los países en desarrollo. Es curioso, pensar que el Reino Saudita es de la misma categoría económica como, por ejemplo, Afganistán, Burkina Faso y Camboya, ya que es la 23a economía más grande el mundo, el mayor exportador de petróleo y el propietario del 20 por ciento de todas las reservas conocidas de petróleo, lo que equivale a un PIB per cápita en 2009 de 23.300 dólares.

Pero precisamente es este el problema: el impacto que tendrá algún control sobre el cambio climático a la fuente de ingresos del país. Incluso los sauditas quienes aceptan la urgencia del cambio climático como Al-Alamy, dicen que el Reino tiene una "fuerte aversión a mezclar el comercio y las prioridades ambientales”.

Lo cual, por desgracia, también podría decirse de la relación de EE. UU. con Arabia Saudita. Pues la prioridad del embajador Smith ha sido la venta de armas más grande de la historia para equipar a la Fuerza Aérea de Arabia Saudita con una nueva generación de aviones de combate y helicópteros. Y por supuesto, mantener la relación con el país quien nos provee más de un millón de barriles diarios de petróleo con los cuales Arabia Saudita alimenta nuestra adicción al petróleo. A la hora de la verdad, y si me disculpan el obvio juego de palabras, los sauditas nos tienen sobre un barril.

Share | |

Comentarios recientes

re: Las autopistas y los infartos
por Juan Ramón Daza Castañeda
re: HidroAysén y el Estado de Chile: ¿El que paga contamina?
por marisa verjano
re: Las nevadas y el calentamiento global
por Graciela Arriaga Pérez

Feeds: Mantente al día

RSS feed Todos los blogs de Pulso Verde